1. ¿Las mujeres tenemos menos riesgo de sufrir ataques al corazón?
No es así. De hecho, la primera causa de mortalidad en la mujer a partir de los 45 años es la enfermedad cardiovascular. “Se puede desarrollar sólo por cuestiones genéticas, pero casi siempre se añaden factores de riesgos relacionados con el corazón. Para nosotras, además de los factores tradicionales como hipertensión, colesterol, diabetes y tabaco, se añade el hormonal”, explica la doctora Teresa Rius, cardióloga del Centro Médico Teknon de Barcelona. Todo ello contribuye al desarrollo de la arteriosclerosis, hasta el punto de que, a los 60 años, hombres y mujeres tienen la misma prevalencia de enfermedad cardiovascular. “Por suerte, ahora disponemos de muchos métodos para prevenirla, detectarla y tratarla. Poseemos marcadores inflamatorios y de trombosis que, unidos al diagnóstico por imagen, nos ayudan a evitar infartos”, añade la doctora. Pero la mejor forma de prevenir es: “Comer porciones discretas, hacer ejercicio a diario y ser cordial”.
2. ¿Caminar 30 minutos al día es suficiente para estar en forma a los cuarenta?
A partir de esta edad, las mujeres pueden empezar a notar un deterioro en su calidad de vida que se ve acentuado con la perimenopausia: cambios de peso, envejecimiento cutáneo, irritabilidad… Para mantenerse saludable es importante permanecer activa. Según el doctor Sergio Giménez, de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, “30 minutos diarios es el tiempo necesario para reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Para mantenerse en forma, lo ideal es hacer ejercicio 60 minutos entre 3 y 4 veces por semana y no consumir más de 2.000 calorías al día”. Es recomendable ir al médico de cabecera para que te haga un examen y elegir la actividad adecuada para ti.
3. ¿El microondas es malo para la salud?
Según la Organización Mundial de la Salud, su uso sólo es perjudicial si está dañado o no cierra bien (las ondas podrían escapar al exterior), si los alimentos quedan crudos por dentro o si utilizamos materiales tóxicos como el plástico. Pero algunos partidarios de una alimentación más natural, como la doctora María José Barba, especialista en Medicina Estética, Dietética y Nutrición, apoyan la tesis de que alteran los nutrientes: “Los minerales que contienen los vegetales se convierten en radicales libres perjudiciales cuando se cocinan en el microondas”. Como las informaciones son contradictorias, una buena idea es limitar su uso o compaginarlo con el horno y la cocina eléctrica o de gas. Así reducimos la exposición a las ondas electromagnéticas que también están en los móviles, los ordenadores o el wi-fi.
4. ¿De verdad todos tenemos que dormir ocho horas?
La recomendación general es que los adultos deben dormir de siete a ocho horas diarias, pero varía de unas personas a otras. Según el Instituto de Investigaciones del Sueño ( www.iis.es ), existe un rango que oscila entre cuatro (“poco dormidores”) y diez horas (“grandes dormidores”), y ambos valores se consideran normales. Haz la prueba, sabrás si duermes el tiempo adecuado para ti si al despertar te sientes bien y sin fatiga, bostezos o somnolencia. Si durante el día estás cansada, irritable o apática, estás durmiendo poco o tu sueño es de mala calidad.
5. ¿Es necesario beber dos litros de agua al día?
El agua es un alimento esencial para la vida: regula nuestra temperatura, lubrica las articulaciones y contribuye a dar estructura y forma al cuerpo. Además, mantiene la piel tersa y joven, ya que la deshidratación aguda o crónica provoca que la piel se arrugue y deteriore con facilidad. Por lo general, las mujeres necesitan un promedio de dos litros y medio de agua diarios, y los hombres tres litros y medio, según el doctor Antonio Gradillas, del Departamento de Adelgazamiento y Nutrición de Centro Médico-Estético Eres, de Madrid (Tel.: 917 819 983). “Eso no significa que tengamos que consumir toda esa cantidad de agua en estado puro, ya que también la ingerimos en la fruta, verdura, café, leche y otros alimentos”.
6. ¿Funciona de verdad la homeopatía?
Forma parte de la Seguridad Social en Alemania o Gran Bretaña, pero en España sigue siendo minoritaria: “Los que llevamos muchos años compaginándola con la medicina tradicional sabemos que es un instrumento importante, por su inocuidad y falta de efectos secundarios”, defiende la doctora Luz García Juan, directora de la madrileña Clínica Orel, nutricionista y homeópata. “Hay médicos que hablan del efecto placebo. Pero ¿cómo explican que sea efectiva en niños y animales?”.
7. ¿Existe un ‘viagra’ femenino para recuperar el deseo sexual?
La famosa ‘pastillita azul’ no es eficaz para las mujeres, y tampoco hay una píldora equivalente. Lo que sí existen son parches de testosterona que permiten recuperar el apetito sexual, pero sólo para ese 16% de mujeres que sufre falta de interés por las relaciones íntimas a causa de una menopausia quirúrgica (la extirpación de los dos ovarios, el útero o todo el aparato reproductor). Su efecto no es inmediato, ya que tardan 14 días en hacer efecto. Además, no se pueden utilizar sin prescripción médica: “Para hablar de trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), la pérdida de deseo sexual debe ser significativa, recurrente y persistente”, afirma la sexóloga y psicóloga Rosario Castaño, del Centro Médico Instituto Palacios.
8. ¿Los alimentos transgénicos tienen efectos secundarios?
Según Jordina Casademunt, experta en nutrición ortomolecular y autora de varios libros de cocina, “hay un gran silencio por parte de las grandes corporaciones sobre sus efectos sobre la salud. Por ello, es difícil evaluar la seguridad de los alimentos transgénicos, aunque la postura oficial de las autoridades sanitarias y las multinacionales es que no son dañinos. “Como nutricionista, recomiendo el producto que crece en la tierra sin manipulaciones”, aconseja Casademunt.
9. ¿Mi móvil me puede provocar cáncer? ¿Y las antenas de repetición?
Es otra cuestión sobre la que no hay consenso. Según la Organización Mundial de la Salud, la exposición a señales de radiofrecuencia en lugares públicos es miles de veces inferior a los límites establecidos, por lo que no existe riesgo. Pero los estudios son contradictorios: unos apoyan la tesis de la OMS y otros aseguran que el uso frecuente del móvil durante 10 años aumenta el riesgo de contraer ciertos tumores cerebrales. Para curarse en salud, se recomienda usar el móvil para conversaciones cortas, usar un “manos libres”, evitar hablar en zonas de poca cobertura (aumenta la potencia emitida) y restringir su uso en niños.
10. ¿Los niños deben usar gafas de sol?
“Sí, si están haciendo actividades al aire libre en la playa, en la nieve y en las horas centrales del día”, afirma María García Montero, optometrista y profesora asociada de la Universidad Complutense de Madrid. ¿La razón? Su cristalino filtra menos radiaciones nocivas que el de los adultos. Se deben adquirir siempre lentes homologadas en una óptica, ya que cada situación requiere un tipo de cristal y color.
Haga click aquí para leer más artículos de ar-revista.com