El Acné
El acné es muy frecuente en los adolescentes, pero puede aparecer en todas las edades. Normalmente comienza en la pubertad y puede continuar a lo largo de muchos años.
Existen dos formas clínicas: una leve, llamada acné polimorfo juvenil o acné superficial y otra más grave, acné quístico y conglobata o acné profundo.
El acné se produce cuando las glándulas sebáceas, que producen grasa y desembocan en el mismo folículo del pelo, generan más secreción de la que la piel es capaz de eliminar por descamación.
La suciedad no es la causa del acné, pero ésta y la grasa sobre la cara pueden agravar el problema. Otros factores que aumentan la posibilidad de aparición del acné son los cambios hormonales, la exposición a climas extremos, tensión, piel grasa, alteraciones endocrinas, ciertos tumores, y el uso de ciertos medicamentos (tales como la cortisona, testosterona, estrógenos, y otros). El acné no es contagioso y la tendencia a tenerlo puede persistir hasta los 30 ó 40 años.
Tratamiento
La tendencia a tener acné es heredada. Aunque no puede prevenirse, la higiene adecuada puede ayudar a disminuir los efectos.
Si las lesiones se infectan se pueden prescribir antibióticos tales como la tetraciclina o la eritromicina. También se usan antibióticos tópicos (aplicados justo en el área afectada de la piel). La vitamina sintética (isotretinoína, Roacutan®) ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento del acné intenso. Sin embargo, las mujeres embarazadas y las adolescentes sexualmente activas no deberían tomar esta medicación.
Otra forma de tratamiento consiste en la administración de cortisona local o inyectada. También existen procedimientos quirúrgicos como el peeling profesional de la piel (químico) pelando la piel, y la dermoabrasión, o la extracción o drenaje de los quistes.
Hay tratamientos domésticos que pueden disminuir los efectos del acné:
Limpiar la piel suavemente con jabón y agua, quitando toda la suciedad o maquillaje. El lavado, tan frecuente como se necesite, controla la grasa. Hay que realizarlo por lo menos una vez al día y después de hacer ejercicio. Usar una toalla limpia todos los días para prevenir infecciones.
• Aplicar vapor o compresas húmedas cálidas para abrir los poros atascados.
• Lavar el pelo con champú por lo menos dos veces por semana. Usar un champú anticaspa si es necesario.
• Peinar el pelo hacia atrás para mantener despejada la cara.
• Usar astringentes locales para quitar el exceso de grasa.
• No rascar, tocar o frotar las lesiones. Estas acciones pueden aumentar el daño de la piel.
• No apoyar la cara sobre las manos. Esto puede irritar la piel de la cara.
• Identificar y evitar cualquier cosa que agrave el acné: comidas, lociones, maquillaje, etc.
El acné generalmente responde bien al tratamiento después de unas pocas semanas, pero puede aflorar de tiempo en tiempo. Las cicatrices aparecen normalmente cuando no se ha tratado oportunamente.
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